Chernobyl: qué pasó y por qué hoy no podría ocurrir en Argentina

El 26 de abril de 1986 ocurrió uno de los accidentes más graves en la historia de la industria nuclear, en la central soviética de Chernobyl. A casi cuatro décadas, y tras volver a instalarse en la conversación pública —por ejemplo a partir de la serie Chernobyl—, sigue vigente una pregunta: ¿podría suceder algo así hoy?

Lunes 20 abril 2026

¿Qué ocurrió en Chernobyl?

El accidente tuvo lugar en la unidad 4 de la central como consecuencia de una explosión de vapor en el núcleo del reactor. A esto se sumó una combinación de errores humanos y una deficiente cultura de seguridad.

El reactor no contaba con una estructura de contención, lo que permitió la liberación de material radiactivo al ambiente. Además, el grafito utilizado como moderador se incendió al entrar en contacto con el aire, lo que intensificó la dispersión de elementos radiactivos como plutonio, yodo, estroncio y cesio, afectando una extensa superficie.

¿Por qué fue un punto de inflexión para la industria nuclear?

Luego del accidente, la industria nuclear mundial atravesó una transformación profunda en materia de seguridad.

Se reforzaron los estándares operativos, se promovió el intercambio de experiencias entre centrales y se consolidaron espacios de cooperación internacional, como la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), orientados a mejorar la seguridad y la excelencia profesional.

¿Puede ocurrir un accidente similar en Argentina?

No. Un evento de estas características no es replicable en nuestro país debido a diferencias de diseño, operación y control.

¿En qué se diferencian las centrales argentinas?

Las centrales nucleares argentinas —Atucha I, Atucha II y Embalse— utilizan tecnologías diferentes a las del reactor de Chernobyl.

Emplean agua pesada como moderador y refrigerante, a diferencia de los reactores RBMK que utilizaban grafito, un material combustible que fue clave en el accidente.

Además, cuentan con estructuras de contención diseñadas para actuar como barrera física ante situaciones accidentales. Atucha I y II poseen contenciones esféricas de acero con protección externa de hormigón, mientras que Embalse dispone de una contención cilíndrica con sistemas específicos para controlar la presión interna.

¿Qué sistemas de seguridad tienen?

Las centrales operan bajo el concepto de defensa en profundidad, con múltiples sistemas de seguridad independientes y redundantes.

Ante una eventual pérdida de energía eléctrica externa, cuentan con generadores diésel de emergencia que permiten sostener los sistemas esenciales.

¿Cómo se garantiza la seguridad en la operación?

Las centrales nucleares argentinas cumplen con las normas establecidas por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y estándares internacionales, y son auditadas de manera permanente.

Además, la industria nuclear es un sector colaborativo que comparte experiencias operativas y mejores prácticas a nivel global para fortalecer la seguridad.

¿Cómo se entrena al personal?

El personal que cumple funciones críticas debe contar con licencias específicas otorgadas por la ARN, que se renuevan periódicamente.

Los operadores de sala de control se entrenan en simuladores que replican las condiciones reales de operación, tanto en situaciones normales como ante escenarios de emergencia.

¿Existen planes de emergencia?

Sí. Desde la década del 70 se desarrollan planes de emergencia con ejercicios internos y simulacros externos que involucran a la comunidad, autoridades locales y fuerzas de seguridad.

También se realizan acciones de difusión para informar a la población sobre la actividad y las medidas de protección.

¿Cómo es el contexto actual de la industria nuclear?

Hoy, la industria nuclear es una de las que más invierte en seguridad. Las centrales nucleares operan bajo estándares internacionales exigentes, con organismos como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), WANO y el Candu Owners Group (COG), que promueven la mejora continua y el control entre pares.

En Argentina, esto se traduce en décadas de operación segura, sostenida en la mejora permanente, el control riguroso y el aprendizaje continuo.