Día del Ingeniero: el conocimiento detrás de cada desafío

Cada 16 de junio se celebra en la Argentina el Día del Ingeniero, en conmemoración del inicio de la enseñanza de la ingeniería en el país. La fecha remite a 1865, cuando comenzó a funcionar el Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, ámbito en el que años más tarde se graduarían los primeros ingenieros argentinos. Desde entonces, generaciones de profesionales contribuyeron al desarrollo de infraestructura, industrias y proyectos estratégicos que acompañaron el crecimiento del país.
 

Martes 16 junio 2026

En el sector nuclear, la ingeniería ha sido protagonista de una historia que se extiende por más de medio siglo. La construcción, puesta en marcha y operación de Atucha I, la primera central nuclear de América Latina; la concreción de la Central Nuclear Embalse; y, décadas más tarde, la finalización de Atucha II, fueron posibles gracias al trabajo de equipos de profesionales que aportaron conocimientos especializados, capacidad de innovación y una enorme vocación por afrontar desafíos tecnológicos de gran complejidad.

En Nucleoeléctrica, ingenieros de distintas disciplinas participan todos los días en tareas fundamentales para garantizar una operación segura, eficiente y confiable de las centrales nucleares. Desde la supervisión de sistemas y el mantenimiento hasta la planificación de actividades y la implementación de mejoras, su trabajo resulta indispensable para sostener la generación nucleoeléctrica argentina.

La contribución de estos profesionales también ha sido determinante en algunos de los proyectos más relevantes de la trayectoria reciente de la empresa. El Proyecto de Extensión de Vida de la Central Nuclear Embalse permitió renovar una instalación estratégica para el sistema energético nacional y consolidó conocimientos técnicos y organizativos de enorme valor para el sector.

Actualmente, los ingenieros de Nucleoeléctrica continúan aportando su experiencia y compromiso en iniciativas que acompañarán el futuro de nuestras centrales, entre ellas el Proyecto de Extensión de Vida de Atucha I y el Proyecto de Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados para Atucha II (ASECG II), desarrollados bajo los más altos estándares de seguridad.

Reconocer a quienes ejercen esta profesión es también valorar uno de los principales activos de Nucleoeléctrica: el conocimiento, la dedicación y el compromiso de profesionales que, desde hace más de cincuenta años, transforman desafíos complejos en soluciones concretas y hacen posible el presente y el futuro de la actividad nuclear argentina.